lunes, 27 de abril de 2020

VIAJE FINLANDIA-NORUEGA 2019 (PARTE 1/3)

En el verano de 2019, nos aventuramos a organizar una escapada a ver fauna y paisajes a esta zona europea. El viaje requirió de una buena preparación en cuanto a obtener información de las observaciones más interesantes como la logística, vuelos, alojamientos, etc. Debemos comentar que nuestro viaje se realizó en el mes de julio, fecha poco apropiada para ver limícolas y otras especies, pero aun así el interés y las observaciones realizadas bien han merecido la pena.

En nuestro caso hicimos tres vuelos. El primero de ellos desde Málaga a Helsinki  y desde Helsinki a Rovaniemi. Nuestro planteamiento era llegar lo más al norte posible de Finlandia, para con la furgoneta alquilada realizar los recorridos que teníamos previstos. Todos los alojamientos se realizaron en Finlandia, pues el cambio de moneda con Noruega y, en general, el coste de vida es mayor aquí.

Para esta crónica vamos a dividir el viaje en tres claros bloques, tres zonas bien diferenciadas y que son las que visitamos y a las que intentamos sacar el máximo partido. En nuestra planificación la idea era tomar de referencia el alojamiento y hacer “radiales” desde los mismo visitando durante algunos días los máximos puntos de interés posibles. En la última de nuestras entregas os dejaremos algunos apuntes más sobre recomendaciones para viajar a estas zonas. Os dejamos con la primera de las entradas de nuestro viaje. 

Primer Bloque: Norte de Finlandia y Noruega

Después de realizar el vuelo desde Málaga a Helsinki, tomamos un vuelo interno para llegar al municipio de Rovaniemi, desde el cual tomamos nuestra furgoneta alquilada para realizar los 3800 km de todo nuestro viaje.

Salimos por la carretera A-75 dirección norte y ya vamos haciéndonos una idea de cómo es Finlandia. Bosques, bosques y más bosques, casi encharcados por miles de lagos por todos lados y con gran cantidad de brezos en el suelo. Es algo monótono pero se disfruta. Vamos viendo los primeros renos que cruzan la carretera como si tal cosa. Por información que tenemos casi 4000 se atropellan al año en las carreteras finlandesas. Es una especie común y está en una situación en la que las poblaciones no son semisalvajes por decirlo de algún modo, pues vemos que gran cantidad de ellos disponen de crotales muy coloridos en las orejas. Aun así paramos la furgoneta y les dedicamos algunas fotos.


Renos en el camino.
Muy cerca de las carreteras.
Una de las paradas marcadas que teníamos en nuestro recorrido hasta el alojamiento era para tomar algo en el Hotel Neljan Tuulen Tupa. Este hotel está pensado para alojar a cualquier persona con las “pintas” de naturalistas. Y lo tienen claro, pues un gran ventanal en la cafetería da la posibilidad de contemplar varios comederos a los que bajan a comer gran cantidad de aves, algunas de ellas serían “lifers” para alguno de nosotros. Disfrutamos de pinzón real, verderón común, pardillo sizerín, camachuelo picogrueso, camachuelo carminoso, lúgano, carbonero lapón, arrendajo funesto y carbonero sibilino.

Camachuelo picogrueso macho.
Arrendajo funesto.


Lúgano macho.
Cafetería del Hotel Neljan Tuulen Tupa.

Comederos que se observan desde la cafetería.


Biblioteca de naturaleza del Hotel Neljan Tuulen Tupa. 

Carbonero lapón.


Nuestro camino continua hasta casi la frontera con Noruega donde está nuestro alojamiento. Es un alojamiento en cabañas de madera. En concreto se llama Tenom Lohiranta, en cuyos alrededores podemos disfrutar ya de zorzales reales, mosquiteros musicales y busardos calzados. Este complejo turístico está pensado para la gran cantidad de pescadores aficionados a la pesca del salmón. En una zona, el alojamiento dispone de zona para preparar el pescado y después mantener en frío las capturas con nieve natural. Aprovechamos los restos de pescado para colocar la cámara de fototrampeo en una zona cercana.

Busardo calzado.

Zorzal real con pollo.
La primera noche nos resulta extraña, pues aunque estábamos cansados de todo el viaje de llegada a las 00:00 de la noche la luz existente es total. La noche no existe dada la latitud en la que nos encontramos y para que nos hagamos una idea al llegar la media noche la luz puede ser la misma que podemos encontrar en España a las 21:00 de la noche en pleno verano.

Luz de medianoche.

Desplazamiento del primer día de viaje.
 Nos desplazamos más al norte, con la clara  idea de visitar parte de Noruega. Nuestro recorrido es paralelo al Rio Tanaque separa los países de Noruega y Finlandia. La referencia es la carretera 890, donde vamos buscando la zona de TanmunningenAquí vemos patos haveldas, págalo parásito, serretas, negrones comunes, negrón especulado, éideres, ostreros y una pareja de porrones osculados.


Serreta grande.


Ostrero.


Porrón osculado.


Éider común.
En el camino nos encontramos con multitud de lagos que nos hicieron parar para buscar entre sus alrededores y nos sorprendieron con especies como bisbita gorgirrojo, escribano lapón, págalo rabero, colimbo chico, chorlito dorado y porrones bastardos, entre otras.


Colimbo chico.


Escribano lapón.

Bisbita gorgirrojo.

El recorrido nos lleva hasta el pueblo costero de Kongsfjord donde podemos ver a los primeros pigargos europeos, una especie que se haría muy común a lo largo del todo el viaje. Continuamos por la carretera 890 hacia Kvalvika, donde vemos también gaviota tridáctila, gavión atlántico, arao aliblanco, charrán ártico, cormorán moñudo y una pareja de halcón gerifalte que cría en las proximidades.

Gavión atlántico.


Arao aliblanco.


Halcón gerifalte.

Y sus cuatro pollos.

La primera de las rutas de nuestro viaje. 

Otro de los recorridos que realizamos es de la carretera 895 en Noruega desde Nourgam, para después tomar la E-75 en Skippagurra. Con este recorrido pretendemos visitar parte de la península de Varenger.El recorrido es espectacular y hacemos una primera parada en las marismas de Varengerbunto, donde entre otras especies observamos pigargo, serreta grande, colimbo ártico, colimbo grande y tarro blanco.


Colimbos árticos.

Pigargo.

Otra de nuestras paradas nos lleva hasta 
VadsoEs una pequeña península que dispone de un formidable hotel para pajareros él:  Vadsø Fjordhotell. Realizamos un recorrido a píe por parte de esta zona y visitamos los restos de posiciones militares utilizadas durante las Guerras Mundiales. Hay alguna laguna pequeña, donde pudimos ver archibebe oscuro y en las zonas de playa disfrutamos de gaviones atlánticos, éider común, cornejas cenicientas, gaviotas canas y el lance de un halcón peregrino sobre un pollo de estas gaviotas. También a lo largo del día, observamos, lechuza campestre, pigargo y gaviota tridáctila.


Hotel "pajarero".


Cartel a la entrada del recorrido.

Corneja cenicienta.

Gaviota cana.

Lechuza campestre.

Grupo de "guiris pajareros".

Zarapito trinador.



Grupo de hembras de éider común.

Escribano palustre.

Entre Vadso y Vardo hay dos puntos que recomendamos, tal vez no por las especies avistadas, pero si por lo pintoresco del paisaje. Se trata de la playa de Ekkeroy y la pequeña península donde se encuentra la Iglesia de Nesseby. Son dos buenos lugares pasa pasear y tomar el pulso a estas tierras del norte.


Iglesia de Nesseby.


Segunda ruta realizada en el norte del fiordo de Varanger.
El plato fuerte de este viaje lo teníamos con la Isla de Hornoya, una de esas islas que no puedes perderte si te gustan los espectáculos naturales. Miles de parejas de aves marinas se concentran aquí y el “show” que puedes contemplar es único e inolvidable. Para llegar a Hornoya, se debe llegar antes al pueblo de Vardo por la carretera E-75. Al llegar deberás pasar por un túnel de unos 3 kilómetros sumergido en las aguas del Ártico. Localizamos el puerto y buscamos la oficina para comprar los tickets del barco que nos acercará a Hornoya. En el puerto disfrutamos de las gaviotas tridáctilas, están por todos lados y son muy confiadas. El recorrido desde Vardo a la isla es escaso, tan solo unos 10 minutos, pero ya en la aproximación vemos algunos frailecillos y araos sobre el agua. Al bajarte de la barcaza, el olor a excremento es elevado pero llevadero. Frailecillos, araos comunes, araos de brunnich, alca común y cormorán moñudo son las estrellas de nuestros avistamientos.

Vista del embarcadero de Hornoya. 



Normas de respeto por el entorno en Hornoya. 


Gaviota tridáctila.

Frailecillo.

Recién llegado del "super".

Araos comunes.

Araos de Brunnich, dando la espalda a un arao común.

Alca.


Cormorán moñudo.



Peculiar y sencillo sistema para limpiar los zapatos al abandonar la isla de Hornoya. 


Inmortalizando la expedición.

Os dejamos un vídeo realizado por Silvia Molina sobre Hornoya. 

Una zona interesante, cercana a Vardo y tomando dirección Hammingber, existe un espigón al mar en que es posible ver pigargo a placer y en la zona de playa el correlimos de temminck. Continuando por la carretera Fv341 encontramos una canteras con un nido de halcón gerifalte y un poco más adelante el paisaje se abre con gran cantidad de lagunas y donde se puede parar a disfrutar de un observatorio extraño para lo que estamos acostumbrados.


Correlimos de temminck.
Juvenil de pigargo.

Observatorio "raro".


Una de las orquídeas (género Dactylorhiza) que nos encontramos en nuestro viaje. 


Puerto pesquero con la isla de Vadso al fondo. 

Tercera ruta realizada en nuestro viaje. 


Este fue nuestro vehículo para todo el viaje. Nueve plazas y un buen maletero. 


Os esperamos en la siguiente entrada de nuestro viaje. 

Crónica realizada por los miembro del Grupo Local: Ignacio Molina e Iván Parrillo. 




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